🚨DETENIDO Y EN PRISIÓN EL PADRE DE UN BEBÉ DE 23 DÍAS MUERTO EN LANZAROTE POR UN TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO
DETENIDO Y EN PRISIÓN EL PADRE DE UN BEBÉ DE 23 DÍAS MUERTO EN LANZAROTE POR UN TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO
La Guardia Civil ha esclarecido la muerte violenta de un bebé de tan solo 23 días ocurrida el pasado mes de abril en Lanzarote, procediendo a la detención de su padre como presunto autor de un delito de homicidio imprudente y otro contra la seguridad vial. Este viernes 8 de mayo, la titular del Tribunal de Instancia número 3 de Arrecife ha decretado su ingreso en prisión provisional.
Todo comenzó el 12 de abril cuando una pareja acudió desesperada a dependencias de la Policía Local de Tinajo solicitando ayuda urgente para su bebé. De inmediato, los agentes y un enfermero que se encontraba fuera de servicio en un establecimiento cercano practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar al menor siguiendo las indicaciones del 112. El bebé fue inicialmente estabilizado y trasladado al Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa de Arrecife, pero la gravedad de su estado obligó a evacuarlo en helicóptero al Hospital Universitario Insular Materno Infantil de Gran Canaria, donde falleció el 15 de abril.
Las primeras dudas sobre el origen de las lesiones activaron al Equipo de Homicidios de la Guardia Civil, que asumió la investigación. La autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas determinó que se trataba de una muerte violenta, siendo la causa fundamental del fallecimiento un traumatismo craneoencefálico con anoxia encefálica inmediata.
La investigación fue minuciosa y determinante. El análisis de las grabaciones de videovigilancia del entorno familiar reveló que el investigado permaneció solo con el bebé durante aproximadamente 24 minutos antes de regresar al domicilio, momento en el que el menor ya presentaba signos de extrema gravedad. Además, varios intervinientes declararon haber observado sangre y fluido hemático en la nariz del bebé desde el inicio de las maniobras de reanimación, una circunstancia incompatible con un simple atragantamiento.
En su declaración policial, el padre alegó haber sufrido un incidente mientras conducía, afirmando que realizó varios volantazos con el vehículo y que fue en ese momento cuando el bebé comenzó a encontrarse mal. Sin embargo, se constató además que carecía de permiso de conducción. La Guardia Civil intervino el vehículo utilizado ese día para su inspección técnica y el teléfono móvil del investigado para su análisis.
El pasado miércoles se celebró una reconstrucción judicial de los hechos en presencia de la autoridad judicial, el Ministerio Fiscal, representantes del Instituto de Medicina Legal, agentes de Policía Judicial y de Atestados de Tráfico, la madre del menor, el investigado y su representación letrada.
Este viernes, el juzgado ha decretado el ingreso en prisión provisional del padre, acusado de homicidio y delito contra la seguridad vial.
