El diseñador Willy Jorge presenta cinco denuncias y pone en jaque el sistema de votación de la Gala de la Reina 2026


El diseñador Willy Jorge presenta cinco denuncias y pone en jaque el sistema de votación de la Gala de la Reina 2026

Exige acreditación documental sobre las garantías notariales del certamen y advierte: «La transparencia no puede ser una cuestión de confianza»

Por GrupoEnMascarada | Las Palmas de Gran Canaria, 4 de marzo de 2026

Lo que debía ser una noche de fantasía y lentejuelas se ha convertido en una batalla jurídica sin precedentes en la historia del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. El diseñador Willy Jorge ha irrumpido en la arena institucional con cinco denuncias formales registradas este lunes ante los máximos órganos de control de la Administración canaria, poniendo en entredicho el relato oficial de la Gala de Elección de la Reina del Carnaval 2026.

Las acciones han sido dirigidas al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a la Sociedad de Promoción de Las Palmas de Gran Canaria S.A. —entidad organizadora del evento—, a la Secretaría General del Pleno del consistorio, al Diputado del Común y al Comisionado de Transparencia y Acceso a la Información Pública de Canarias.

El notario que nadie vio

El eje de la controversia es lo que Willy Jorge denomina la ausencia de fe pública verificable. Las bases del certamen establecen expresamente la intervención notarial para dar fe de las puntuaciones emitidas por el jurado. Sin embargo, el acta publicada carece de firma o diligencia notarial que permita confirmar que dicho trámite se produjo en los términos anunciados. Para el diseñador, en un acto público organizado por una administración local, la transparencia no puede depender de la buena voluntad de los organizadores: debe quedar acreditada sobre el papel.

Las tres preguntas que nadie responde

En sus escritos, Willy Jorge plantea tres cuestiones concretas: si el notario estuvo presente en el momento exacto de la emisión de los votos; qué mecanismo garantizó la correspondencia entre cada puntuación y el resultado final; y qué documento acredita fehacientemente que el voto individual de cada miembro del jurado coincide con lo reflejado en el acta oficial.

El diseñador subraya que su iniciativa no cuestiona el resultado del certamen ni el criterio artístico del jurado, sino únicamente la ausencia de documentación que respalde las garantías prometidas en las propias bases del concurso. «La credibilidad de un concurso público no descansa únicamente en el prestigio del evento, sino en la claridad de sus procedimientos», concluye.

Willy Jorge manifiesta confiar en que las instituciones implicadas ofrezcan las explicaciones oportunas y, en su caso, refuercen los mecanismos de control para fortalecer la confianza ciudadana.

Hasta el cierre de esta edición, ninguna de las entidades señaladas ha emitido pronunciamiento público alguno sobre las solicitudes registradas.