Vecinos denuncian vallas en las aceras, alcantarillas abiertas y riesgo para los niños
El cierre no avisado de la calle Acequia Alta indigna a los residentes de Tramontaña, que tachan de "tercermundista" la falta total de seguridad y la ausencia de iluminación nocturna.
ARUCAS – Lo que iba a ser un cierre de calles puntual de veinticuatro horas se ha convertido en una auténtica ratonera y en un peligro diario para los residentes del municipio grancanario de Arucas. Un grupo de vecinos de la zona de Tramontaña ha decidido romper el silencio y acudir a los medios de comunicación para denunciar la situación de total abandono, desorganización e inseguridad que sufren debido a unas obras en la calle Acequia Alta.
Según relatan los propios afectados, la vía fue cerrada al tráfico inicialmente de manera correcta para la jornada del lunes. Sin embargo, los trabajos se prolongaron durante toda la semana completa sin que mediara ningún tipo de aviso previo a la población. El caos circulatorio es diario: los conductores que bajan desde la pista y se dirigen por Tramontaña hacia el casco de Arucas se topan de golpe con el corte de la calzada al llegar al lugar, debido a la absoluta falta de señalización previa que advierta del desvío.
Un peligro para los escolares y personas vulnerables
El estado en el que se encuentra el entorno de la obra ha desatado todas las alarmas por la falta de medidas de prevención de riesgos. Los peatones se ven obligados a sortear verdaderos obstáculos en unas aceras completamente invadidas y cortadas:
Alcantarillas al descubierto: Los vecinos denuncian la presencia de tapas de alcantarillado totalmente abiertas en zonas de paso peatonal, un peligro crítico para los numerosos niños y escolares que transitan por allí al regresar de los colegios.
Aceras bloqueadas: Sacos de escombros y vallas de la obra permanecen apilados directamente sobre las aceras, obligando a los transeúntes a invadir la carretera con el riesgo de ser atropellados.
Falta de accesibilidad: La situación es especialmente dramática para las personas con movilidad reducida o problemas de visión, habiéndose detectado ya situaciones de grave peligro con personas ciegas que caminan por la zona sin ningún tipo de asistencia o protección.
"Prevención laboral cero" y apagón nocturno
La indignación vecinal aumenta al caer el sol. Los denunciantes aseguran que la zona carece por completo de señalización luminosa de noche, dejando la obra a oscuras y multiplicando las posibilidades de que un vehículo o un peatón caiga en las zanjas o tropiece con los restos de material.
Los residentes afirman sentirse ignorados por los responsables de la actuación y tachan las condiciones de la obra de "vergonzosas" y propias de un lugar "tercermundista", sentenciando que la prevención laboral en el lugar es "cero". Exigen una intervención inmediata del Ayuntamiento de Arucas para que obligue a la empresa adjudicataria a señalizar correctamente los desvíos, asegurar las tapas de registro abiertas y liberar las aceras de manera urgente antes de que ocurra una desgracia.
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