GRAN CANARIA. La entidad en defensa de los derechos de los animales PETA ha mostrado su satisfacción tras conocerse la cancelación de los planes para la construcción de la que iba a ser la primera granja comercial de pulpos del mundo en la isla de Gran Canaria. Tras confirmarse el abandono del proyecto por parte del grupo empresarial Nueva Pescanova, la organización ha calificado la noticia como un logro significativo de la movilización social y la concienciación ambiental.
La reacción de PETA: «Una victoria en una sociedad moderna»
La vicepresidenta sénior de la organización, Mimi Bekhechi, valoró la retirada de la iniciativa destacando el avance que supone para la protección animal:
«En PETA estamos brindando, y harán falta al menos ocho brazos para sostener todas las copas de champaña que levantamos para celebrar que Nueva Pescanova abandonó sus planes de abrir la primera granja de pulpos del mundo en Gran Canaria. Esta victoria confirma lo que las entidades de PETA y las personas compasivas de todo el mundo han dicho desde el principio: en una sociedad moderna no hay lugar para una industria basada en la explotación de pulpos inteligentes y sensibles».
Inteligencia animal y acción colectiva
Desde la entidad ecologista recordaron la complejidad cognitiva de estos cefalópodos, subrayando su habilidad para resolver laberintos, emplear herramientas y aprender tareas complejas mediante la observación. Por ello, remarcaron que estos animales no merecen ser sometidos al confinamiento ni a la cría intensiva.
Asimismo, Bekhechi concluyó que el descarte definitivo de las instalaciones antes de llegar a perjudicar a ningún ejemplar demuestra «el poder de la acción colectiva» y el impacto de las decisiones de consumo de la ciudadanía.
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