¡ALERTA EN AGÜIMES! Detenido un implacable maltratador que escondía a dos indefensos cachorros en su casa tras ser condenado a prisión
El Seprona de la Guardia Civil asesta un golpe definitivo a un reincidente que desafió a la Justicia: ya le habían quitado un perro en enero y ahora ocultaba a dos bebés felinos de apenas semanas de vida.
AGÜIMES (Gran Canaria) – Una mezcla de indignación y horror sacude al municipio de Agüimes. En una operación relámpago, agentes del SEPRONA de la Guardia Civil han irrumpido en una vivienda para rescatar "in extremis" a dos indefensos gatitos de entre uno y tres meses de vida. Los animales se encontraban bajo las garras de un peligroso reincidente que arrastra un oscuro historial de crueldad hacia los animales.
El detenido, cuya identidad no ha trascendido, desafió abiertamente a la Justicia al quebrantar una sentencia firme dictada por un Juzgado de Telde. Sobre él pesaba una durísima condena de siete meses de prisión por un brutal delito previo de maltrato animal, en el que dejó a una criatura sufrir lesiones gravísimas sin compasión ni atención veterinaria, además de una prohibición absoluta de acercarse o poseer cualquier animal durante dos años.
Un perturbador historial de reincidencia
Pero al arrestado pareció importarle muy poco la ley. Según fuentes policiales, no es la primera vez que juega al gato y al ratón con las autoridades. El pasado mes de enero, la Guardia Civil ya tuvo que intervenir en su vivienda para arrebatarle un perro que mantenía oculto ilegalmente.
Lejos de escarmentar, este individuo volvió a las andadas, convirtiendo su hogar en una potencial trampa para dos cachorros de gato completamente vulnerables.
Cuerpos policiales al rescate
La alarma saltó gracias a la crucial intervención de los servicios veterinarios municipales, que detectaron el peligro y dieron el aviso. De inmediato, una patrulla de Seguridad Ciudadana y los especialistas del SEPRONA desplegaron un dispositivo de urgencia para asaltar el domicilio y poner a salvo a los felinos antes de que fuera demasiado tarde.
Los dos pequeños gatos fueron arrancados de inmediato de la custodia de su captor y puestos a salvo bajo el amparo de los servicios municipales, donde ya reciben los mimos y cuidados que se les habían negado.
Por su parte, el despiadado infractor ha sido esposado y detenido de inmediato por un delito de quebrantamiento de condena. El sujeto ya duerme en los calabozos a la espera de ser puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Telde. La gran pregunta que se hace ahora la vecindad es: ¿terminará finalmente entre rejas por su obsesión con los animales?
