Una denuncia en Gáldar destapa una red criminal de ciberestafas que blanqueaba dinero con criptomonedas


 Una denuncia en Gáldar destapa una red criminal de ciberestafas que blanqueaba dinero con criptomonedas

La Guardia Civil ha detenido a 13 personas en la operación "Drago", con el cabecilla afincado en Barcelona y ramificaciones en varios países europeos

Por la Redacción · 6 de marzo de 2026

Todo comenzó con una víctima del municipio de Gáldar que se atrevió a denunciar. Lo que parecía una estafa aislada destapó un entramado criminal de alcance internacional especializado en ciberdelincuencia y blanqueo de capitales mediante criptomonedas.

La Guardia Civil, en el marco de la operación "Drago", ha detenido e investigado a 13 personas de distintas nacionalidades afincadas en España por los delitos de pertenencia a grupo criminal, estafa bancaria y blanqueo de capitales. La investigación fue llevada a cabo por el Equipo de Policía Judicial de Santa María de Guía de Gran Canaria.

El cabecilla del grupo, residente en Barcelona, dirigía una organización con alta especialización técnica y gran capacidad logística que acredita su participación en otras doce estafas, con un importe total defraudado de 66.000 euros.

La red empleaba dos técnicas para engañar a sus víctimas. La primera, conocida como el método del "hijo en apuros", consistía en suplantar por mensajería instantánea a un familiar —generalmente un hijo— para solicitar dinero urgente bajo el pretexto de un percance. La segunda, el "smishing", usaba mensajes de texto que imitaban a entidades bancarias legítimas para robar contraseñas y datos económicos mediante enlaces a webs falsas.

Para ocultar el rastro del dinero, el grupo utilizaba cuentas bancarias y plataformas de criptoactivos bajo titularidad de "mulas económicas": personas que cedían sus cuentas para recibir y transferir fondos ilícitos. Los investigadores analizaron 7 dispositivos móviles, más de 90 tarjetas SIM —la mayoría registradas con identidades falsas—, 17 cuentas bancarias y 3 plataformas de criptomonedas con sede en Lituania.

La investigación reveló además vínculos del cabecilla con una red internacional de estafas, lo que llevó a la Guardia Civil a colaborar con Europol y con las autoridades de Alemania, Lituania, Bélgica y Portugal.