Falsa alarma en Moya: el material "explosivo" hallado en una cueva resultó ser atrezzo de airsoft
El GEDEX-NRBQ de la Guardia Civil se desplazó hasta el término municipal tras el aviso de dos senderistas que encontraron objetos con inscripciones de "peligro" en el interior de una cueva
Las Palmas de Gran Canaria, 3 de marzo de 2026. Lo que parecía un hallazgo de material explosivo en una cueva del municipio grancanario de Moya acabó siendo una falsa alarma. La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas activó el pasado 12 de febrero todos sus protocolos de seguridad tras recibir el aviso de dos senderistas que, durante una ruta por caminos forestales del término municipal, descubrieron en el interior de una cueva varios objetos con inscripciones de "peligro" que les hicieron sospechar que podían tratarse de artefactos con carga explosiva.
Los excursionistas actuaron con rapidez y no manipularon los objetos, dando aviso inmediato al Puesto Principal de la Guardia Civil de Santa María de Guía. El cuerpo activó de inmediato el protocolo establecido para este tipo de incidencias, y la Central Operativa de Servicios (COS) de la Comandancia de Las Palmas ordenó el desplazamiento del GEDEX-NRBQ —Grupo de Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos y Defensa Nuclear, Radiológica, Biológica y Química— hasta el lugar.
Los especialistas aseguraron el perímetro, adoptaron todas las medidas de protección individual requeridas y procedieron a una inspección minuciosa del entorno, retirando los objetos localizados para su análisis. Las pruebas técnicas descartaron cualquier riesgo explosivo, químico, biológico o radiológico. La conclusión fue que los elementos hallados eran material de atrezzo habitualmente empleado en actividades recreativas como el airsoft o las simulaciones tácticas.
La incidencia quedó oficialmente catalogada como falsa alarma de naturaleza NRBQ, sin que se registrara en ningún momento riesgo alguno para la seguridad pública ni para el entorno natural de la zona.
La Guardia Civil aprovechó la ocasión para valorar la actuación de los senderistas y reiterar un mensaje dirigido a la ciudadanía: ante el hallazgo de objetos o sustancias sospechosas, lo correcto es alertar de inmediato a las autoridades y abstenerse de tocarlos o manipularlos, permitiendo así una intervención profesional, eficaz y segura.

