"Colapso" en el barrio de Guanarteme


 Coalición Canaria denuncia la tercera prórroga de las obras de saneamiento en Cayetana Manrique y advierte del "colapso" del barrio de Guanarteme

El portavoz David Suárez acusa al gobierno municipal de gestionar las infraestructuras "a golpe de necesidad" y exige una planificación integral para el barrio

Las Palmas de Gran Canaria, 4 de marzo de 2026

El portavoz de Coalición Canaria en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, David Suárez, ha denunciado la tercera prórroga aprobada por el gobierno municipal —integrado por PSOE, Unidas Podemos y NC— para las obras de renovación del saneamiento en la calle Cayetana Manrique, en el barrio de Guanarteme. Una actuación adjudicada con un plazo inicial de tres meses que, tras sucesivas ampliaciones, no finalizará hasta el 25 de mayo de 2026.

«Las obras generan molestias, claro que sí. Lo que no es aceptable es que la ciudad haya normalizado los retrasos, las prórrogas en cadena y la improvisación», señaló Suárez, quien criticó que el concejal de Urbanismo, Mauricio Roque, justifique habitualmente las reprogramaciones apelando a las «dinámicas de las obras». Para el portavoz nacionalista, ese eufemismo esconde «escaso control y excusas permanentes».

Guanarteme, al límite

La formación advierte del colapso que sufre el barrio a todos los niveles. El propio Ayuntamiento ha tenido que reordenar el tráfico para continuar los trabajos, con una importante pérdida de plazas de aparcamiento. Como consecuencia, las líneas de Guaguas Municipales y Global se han visto obligadas a circular por Vergara hasta Covadonga antes de descender hacia Numancia, con el perjuicio añadido para los vecinos de esas calles.

«Guanarteme no puede vivir en un estado de obras y desvíos permanentes. Los vecinos no tienen por qué soportar esta presión continua», subrayó Suárez, recordando además que el barrio lleva tiempo denunciando la circulación de vehículos pesados por su interior.

Una gestión "a golpe de necesidad"

Para Coalición Canaria, esta obra de emergencia evidencia una gestión reactiva y sin visión de conjunto. Suárez recuerda que lleva al menos dos años solicitando la reposición y mejora de la red, así como una transformación del barrio «tranquila, sostenible y planificada». El propio Ayuntamiento reconoce que la actuación en Cayetana Manrique busca sustituir colectores instalados hace más de seis décadas, deteriorados por antigüedad y uso continuado.

El portavoz advirtió además que muchas de las aguas recogidas en Ciudad Alta llegan a Guanarteme, lo que incrementa el riesgo de colapso y obliga a actuar con urgencia ante las nuevas construcciones de la zona.

«Guanarteme merece inversiones con planificación, control y ejecución en tiempo y forma. Lo contrario es condenar a los vecinos a convivir con obras interminables y una ciudad que desconoce el significado de la palabra previsión», concluyó Suárez.