El incendio continúa controlado con puntos calientes y vigilancia de la meteorología.

El gran incendio forestal que ha asolado la cumbre de Gran Canaria en los últimos días continua controlado y dentro del perímetro, con la mayoría del fuego ya sofocado y algunos puntos calientes sobre los que trabajan los efectivos del Cabildo de Gran Canaria, apoyados por dos equipos de intervención y refuerzo en incendios forestales (EIRIF) de La Gomera y El Hierro.

La pasada madrugada, el dispositivo de extinción del Cabildo detectó puntos calientes y tocones humeantes en la zona de Corral de los Juncos, así como columnas de humo en la zona de Las Lagunetas y otros lugares dentro del perímetro ya quemado. En todos los casos, la intervención inmediata terminó con el problema.

A las 05.30 horas de la mañana de este domingo se detectó una reactivación del fuego en Camaretas, que gracias a la rápida reacción de las unidades de extinción del Cabildo quedó controlada a las 06.28 horas.

Se trata de una situación dentro de la normalidad para lo que el dispositivo de extinción del Cabildo mantuvo la vigilancia y actuación durante toda la noche y continúa este domingo con más de 80 efectivos que trabajan para vigilar y  atajar cualquier resto de la actividad del fuego.


Para esta jornada la previsión es continuar con las labores de extinción, vigilancia y enfriamiento, con especial vigilancia de la meteorología, temperaturas, vientos y sequedad.

Aunque las carreteras no están cerradas, la recomendación sigue siendo no subir a la cumbre por peligro de desprendimiento de piedras o troncos, así como no pisar la zona incendiada, puesto que el incendio no se da por sofocado en su totalidad.

De forma paralela al personal de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo en la actuación inmediata se sumaron los operarios de Obras Públicas, que trabajan igualmente a destajo para devolver la normalidad a las carreteras, muy afectadas por el incendio también, incluidas obras nuevas del Cabildo.

Ha sido de gran utilidad que la población atendiera la recomendación del Cabildo de no subir a la cumbre este fin de semana, el sábado los efectivos y operarios desplegados pudieron transitar y trabajar sin grandes dificultades, algo muy importante en estas situaciones, por lo que  la Institución también extiende su agradecimiento a la ciudadanía.

Cualquier novedad, el Cabido informará a través de su cuenta de Twitter @GranCanariaCab, si bien la previsión es que la jornada transcurra dentro de la situación prevista.

2.700 hectáreas

El voraz fuego que comenzó el miércoles y que en apenas 4 horas ya había arrasado mil hectáreas, quemó finalmente 2.700, un tercio de ellas de pinar canario y el resto castañeros, monte bajo, matorral y pastos. Los técnicos apuntan a una buena perspectiva de recuperación.

El recorrido de la cumbre desvela que el 80 por ciento del territorio tratado con quemas prescritas en el invierno logro salvar los pinos, que se vieron afectados en su parte más baja y cuya pinocha ya ha comenzado a cubrir el suelo, de modo que en algunos de esos puntos apenas se percibe que pasó el incendio. En estas zonas su comportamiento es muy distinto ya que ha sido despojada de combustible vegetal, las llamas no se levantan del suelo y avanza con mayor lentitud.

Los responsables del dispositivo de vigilancia también han podido confirmar que las casas que siguieron la recomendación de limpiar quince metros alrededor fueron respetadas por el incendio, con diversidad de ejemplos de viviendas intactas en medio de una desoladora estampa carbonizada, por lo que insisten en la importancia de mantener esta dinámica de limpieza de los aledaños de las propiedades.

El incendio bajó de intensidad la primera noche gracias a la lluvia, pues su potencial era de 14.000 hectáreas y su voracidad superaba la capacidad humana, que de entrada solo podía quitar lo que tuviera delante, por lo que se ordenó la inmediata evacuación de todas las poblaciones que se encontraban a su paso.

Y es que dos tercios de las muertes en los incendios se producen por acometer una evacuación tardía y precipitada, lo que genera caos, embotellamientos y atrapamientos en carreteras, por lo que en este caso fue de las primeras medidas que se tomó dada la situación, si bien finalmente hubo que lamentar una pérdida.

Tras varios días de intenso trabajo con suma de medios aéreos y terrestres de distintas administraciones, ayer por el mediodía pudo darse al fin por controlado y se trabajará en los próximos días hasta su completa extinción, hasta poder declarar el siempre ansiado “humo cero”.

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