Las complicaciones se extendieron rápidamente al resto de la red viaria, provocando importantes retenciones en la autopista GC-1 en sentido sur, así como en las principales arterias de entrada y salida de la ciudad. Ante la circulación muy lenta, los puntos de colapso y los cortes preventivos, el consistorio se vio obligado a emitir un aviso prioritario rogando a la ciudadanía evitar cualquier desplazamiento por carretera que no fuera de extrema necesidad.
Afortunadamente, el episodio meteorológico fue breve. Hacia las 13:45 horas, tras las labores de achique y limpieza, los agentes lograron reabrir al tráfico la Avenida del Cabildo. Aunque la congestión vehicular en la autovía y en los accesos al municipio tardó algo más en disiparse y requirió prudencia por parte de los conductores, la alerta se dio por finalizada.
Apenas quince minutos después de la reapertura de las vías, el sol volvió a brillar sobre Telde. La estampa final del temporal se trasladó a la costa, concretamente a la playa de La Garita, que recibió la espectacular desembocadura del gran volumen de agua arrastrada por los cauces desde el casco urbano, marcando el camino de vuelta a la normalidad en el municipio.
