Urbanismo lleva al pleno de San Bartolomé de Tirajana la ordenanza para blindar el uso residencial en zonas turísticas
El primer teniente de alcalde, Alejandro Marichal, ha calificado la iniciativa como un paso decisivo tras años de dificultades y obstáculos, subrayando el compromiso del consistorio para que los residentes puedan acreditar sus derechos frente a los constantes cambios legislativos y las diferentes interpretaciones sobre la convivencia del uso residencial y turístico en la zona.
La nueva regulación, como ha explicado la concejala Davinia Ramírez, clasificará los inmuebles en tres grandes situaciones jurídicas: usos conformes al planeamiento, en situación legal de consolidación, y fuera de ordenación. Para determinar el régimen aplicable a cada caso, se tomará en cuenta la antigüedad del uso residencial y su adecuación a normativas de referencia como el Plan General de 1996, la Ley de Renovación Turística de 2013 y la Ley del Suelo de 2017. De este modo, se garantizará que los usos residenciales previos a la obligación de uso turístico establecida en 2013 mantengan su régimen jurídico anterior.
Una de las principales herramientas que introduce la ordenanza es la creación de un certificado municipal. Los propietarios podrán solicitar este documento oficial para acreditar la situación legal de sus viviendas aportando pruebas como escrituras, licencias, certificados de empadronamiento, información catastral o recibos de suministros. El Ayuntamiento dispondrá de un plazo máximo de un mes para emitir esta certificación desde el momento de su solicitud.
El alcance social de esta medida es muy significativo en el municipio, dado que, según los datos recogidos en el acuerdo plenario de junio de 2024, constan 17.536 personas empadronadas en núcleos turísticos como Playa del Inglés, Sonnenland, Campo Internacional, Meloneras, San Agustín, Bahía Feliz y Playa del Águila.
Tras su aprobación en el pleno municipal, la ordenanza deberá completar el proceso legal correspondiente y su publicación oficial para entrar en vigor. Por su parte, la futura especialización urbanística que delimite definitivamente los usos residenciales y turísticos se abordará más adelante a través del Plan de Modernización de Maspalomas-Costa Canaria o mediante el propio planeamiento general del municipio.
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