Un instalador de alarmas, entre los cinco detenidos por una oleada de robos en viviendas del sur de Gran Canaria
El aspecto clave de la investigación fue el descubrimiento de que uno de los integrantes de la banda trabajaba como instalador y técnico de mantenimiento de sistemas de alarmas domésticas. Esta posición laboral le proporcionaba información privilegiada sobre las medidas de seguridad de los domicilios, facilitando enormemente el acceso y la planificación de los asaltos.
Las pesquisas comenzaron a principios del pasado mes de agosto tras registrarse varias denuncias con un patrón similar. Los ladrones accedían a las viviendas con el objetivo principal de forzar las cajas fuertes para sustraer dinero en efectivo y joyas. Según detalla el cuerpo policial, el nivel de persistencia de la banda era tal que llegaron a asaltar una misma vivienda hasta en cuatro ocasiones distintas. Los sospechosos tenían conocimiento de la existencia de una caja fuerte de grandes dimensiones en ese inmueble e intentaron abrirla repetidamente, aunque sin éxito.
La caída del grupo se precipitó cuando tres de los autores fueron sorprendidos in fraganti mientras perpetraban un robo en un chalet. Al percatarse del dispositivo policial, uno de los sospechosos intentó darse a la fuga saltando un muro, pero sufrió una grave caída. El asaltante herido tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital de Las Palmas de Gran Canaria, donde fue intervenido quirúrgicamente.
En el marco de las detenciones, los agentes intervinieron prendas utilizadas para ocultar su identidad, como pasamontañas y sudaderas, así como multitud de herramientas pesadas empleadas para forzar los accesos y las cajas de seguridad (radiales, mazas, palanquetas y destornilladores). La operación ha permitido esclarecer los nueve asaltos denunciados y recuperar parte de los efectos sustraídos, los cuales ya han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente junto a los detenidos.
