Giro en la investigación de El Burrero: La autopsia preliminar descarta la agresión como causa de la muerte
El caso del pescador de 73 años, conocido como Nino, que perdió la vida tras un incidente en la playa de El Burrero (Ingenio), ha dado un vuelco significativo tras conocerse los primeros resultados forenses. El trabajador del Ayuntamiento implicado en los hechos, de 64 años, ha quedado en libertad provisional al no poder establecerse una relación causal entre el altercado y el fatal desenlace.
Conclusiones del informe forense preliminar
El informe de la autopsia preliminar señala que el fallecimiento se produjo por causas naturales y no como consecuencia directa de una agresión.
El examen médico forense no halló ningún tipo de lesión traumática en el rostro ni en la cabeza del fallecido.
Los especialistas consideran que la hemorragia intracraneal que derivó en su estado de coma pudo originarse de manera completamente espontánea.
Este episodio espontáneo estaría estrechamente vinculado a los antecedentes cerebrovasculares que ya padecía la víctima.
Situación judicial del trabajador municipal
El operario municipal investigado por la supuesta agresión inicial fue puesto a disposición judicial el pasado viernes.
Tras evaluar los indicios forenses, la autoridad judicial decretó su inmediata libertad provisional.
Por el momento, la investigación se mantiene formalmente abierta a la espera de que se emitan los resultados de la autopsia definitiva para cerrar el caso.
Antecedentes del caso Los hechos se remontan a la mañana del martes 20 de octubre en el dique sur de la playa de El Burrero. El fallecido se encontraba pescando en un área donde operarios del Ayuntamiento de Ingenio realizaban labores de mantenimiento. Según trascendió inicialmente, el trabajador le pidió que se reubicara porque entorpecía los trabajos, lo que desencadenó una fuerte discusión. Tras ingresar en estado crítico y permanecer más de 48 horas en coma en la UCI del Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, el hombre falleció el jueves 22 de octubre. Aunque en un principio se investigó una presunta caída por empujón o forcejeo, las recientes pruebas médicas han cambiado por completo el enfoque del suceso.
