El alcalde Francisco García y la concejala de Solidaridad, Arminda Santana, mantuvieron un encuentro institucional con las menores, sus familias de acogida y representantes del pueblo saharaui.
SANTA LUCÍA DE TIRAJANA (GRAN CANARIA) – El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana ha celebrado este martes, 25 de agosto, la recepción oficial a las niñas saharauis que pasan los meses de verano en el municipio gracias a una nueva edición del programa solidario y de cooperación 'Vacaciones en Paz'.
El acto institucional estuvo presidido por el alcalde del municipio, Francisco García, acompañado por el primer teniente de alcalde, Julio Ojeda, y la concejala de Solidaridad, Arminda Santana. La delegación contó además con la presencia de las menores, sus familias de acogida, el Delegado Saharaui para Canarias, Alisalem Sidi, y representantes de la Asociación Canaria de Solidaridad con el Pueblo Saharaui.
Vínculos afectivos y compromiso solidario
Durante el encuentro, los responsables municipales tuvieron la oportunidad de compartir vivencias con las menores y reconocer públicamente la generosa labor que realizan los hogares del municipio que abren sus puertas cada estío.
El alcalde, Francisco García, subrayó la importancia de mantener vivo el compromiso de Santa Lucía de Tirajana con el pueblo saharaui: "Detrás de este programa hay un enorme gesto de solidaridad y generosidad. Estas familias no solo acogen a unas niñas durante el verano, sino que crean vínculos y experiencias que permanecen mucho más allá de estos meses".
Por su parte, la concejala de Solidaridad, Arminda Santana, quiso trasladar su sincero agradecimiento tanto a las familias como a la asociación organizadora: "Para nosotros es una enorme satisfacción poder recibirlas en nuestro municipio. Esperamos que durante su estancia se hayan sentido como en casa y hayan disfrutado de Santa Lucía, llevándose el cariño de todas las personas que forman parte de esta iniciativa".
El programa 'Vacaciones en Paz' permite cada año a menores saharauis procedentes de los campamentos de refugiados disfrutar de un periodo estival en las Islas Canarias, alejados de las extremas temperaturas del desierto y posibilitando además revisiones médicas completas y un estrecho intercambio cultural.
