Desarticulada una red criminal por el robo de más de dos toneladas de cobre en la estación de Telefónica en Agüimes
La Guardia Civil detiene a dos personas e investiga a otras cuatro en la 'Operación INTELSAT'. Los daños e infraestructuras afectadas en Los Corralillos superan los 71.000 euros. Una chatarrería siguió comprando el metal robado a sabiendas de su origen ilícito.
AGÜIMES (GRAN CANARIA) – La Guardia Civil de la Comandancia de Las Palmas ha dado por concluida la denominada ‘Operación INTELSAT’ con la detención de dos personas y la investigación de otras cuatro por su integración en una trama criminal dedicada al robo continuado, falsificación documental y receptación de cableado de cobre. La banda actuó entre los meses de marzo y julio de este año en las instalaciones de la Estación Satelital de Telefónica ubicada en Los Corralillos, dentro del municipio de Agüimes.
La investigación se enmarcó dentro del Plan Nacional contra el Robo de Cobre y fue liderada de forma conjunta por el Equipo ROCA y agentes del Puesto Principal de Agüimes. Durante las inspecciones periódicas a los libros registro de las empresas recuperadoras y gestoras de residuos de la isla, los investigadores detectaron la venta masiva y sospechosa por parte de un particular de un total de 2.120 kilogramos de cobre.
Al analizar el material intervenido, los agentes constataron que se trataba de cableado de telecomunicaciones de uso restringido. Tras contactar con la empresa damnificada, esta confirmó que estaba siendo víctima de robos continuados en su estación satelital. La valoración del material sustraído, sumada a los graves daños causados a esta infraestructura esencial para la reposición del servicio, asciende a 71.443 euros.
Furgonetas de alquiler y un sello falso para engañar a las básculas
A través del análisis de las cámaras de seguridad y el seguimiento en las chatarrerías de Gran Canaria, los agentes identificaron la operativa del grupo organizado. El autor principal acudía siempre acompañado por varios colaboradores y empleaban furgonetas industriales de alquiler para transportar los grandes volúmenes de carga sustraída.
A pesar de sentirse vigilados, los delincuentes no cesaron su actividad e irrumpieron de nuevo en el recinto para sustraer pletinas y más cableado. Ante esto, la Guardia Civil coordinó un operativo especial en junio que permitió interceptar una de las furgonetas. En la intervención se detuvo a uno de los integrantes y se incautó un sello fraudulento con el que emitían certificados de procedencia falsos para engañar documentalmente en los pesajes de las chatarrerías.
Complicidad de la chatarrería e imputación por receptación
El avance de las diligencias desveló un matiz de extrema gravedad: el personal de una de las plantas recuperadoras de residuos continuó comprando el metal robado a la trama a sabiendas de que existía una investigación policial en marcha.
Ignorando de forma deliberada la procedencia ilícita del cobre —cuyo comercio está estrictamente prohibido a particulares—, la empresa facilitó el lucramiento de los ladrones. Por estos hechos, la Guardia Civil ha investigado a dos empleados de la chatarrería por un presunto delito de receptación imputable a la persona jurídica.
La 'Operación INTELSAT' se ha saldado finalmente con la detención de dos personas y la investigación de otras dos por los delitos continuados de robo con fuerza, falsedad documental y estafa, a los que se suman las dos investigaciones a los responsables del centro de reciclaje.
