LAS PALMAS DE GRAN CANARIA. La mañana de este jueves ha comenzado con momentos de auténtica angustia en la carretera GC-1. Apenas faltaban diez minutos para las ocho de la mañana —en pleno pico de tráfico y con miles de ciudadanos desplazándose a sus puestos de trabajo— cuando un brutal impacto en cadena entre tres vehículos a la altura de La Laja transformó la tranquila circulación en un escenario de caos, sirenas y retenciones kilométricas.
Impacto violento a las 07:50 horas
Eran exactamente las 07:50 horas cuando el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES 1-1-2) comenzó a recibir llamadas desesperadas de varios automovilistas. La estampa en la calzada era sobrecogedora: tres turismos destrozados tras colisionar en serie en dirección a la capital, dejando a varios ocupantes heridos tras la violencia del choque.
La rápida llamada de alerta movilizó de inmediato un amplio dispositivo de socorro para atender la envergadura del siniestro en uno de los puntos más transitados de toda la isla.
Cuatro heridos evacuados a centros hospitalarios
El Servicio de Urgencias Canario (SUC) movilizó a tres ambulancias de soporte vital básico que trabajaron a destajo sobre la calzada para evaluar, estabilizar y clasificar a los cuatro heridos.
La peor parte se la llevó una mujer de 57 años, quien tuvo que ser trasladada con policontusiones de carácter moderado al Hospital San José. En la misma unidad se trasladó a un joven de 26 años con lesiones leves. Por su parte, una mujer de 25 años fue evacuada con policontusiones leves al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, mientras que un hombre de 44 años, también con heridas leves, fue derivado al Hospital Universitario Vithas Santa Catalina.
Despliegue masivo en el lugar del siniestro
Mientras los sanitarios atendían a las víctimas entre la tensión del momento, patrullas de la Guardia Civil tomaron el control de la vía para regular el colapsado tráfico e instruir las diligencias correspondientes para esclarecer las causas de esta violenta colisión.
Asimismo, operarios del Servicio de Conservación de Carreteras del Cabildo de Gran Canaria tuvieron que emplearse a fondo para limpiar los restos de cristales, plásticos y fluidos esparcidos por el asfalto, logrando restablecer la seguridad en la vía tras unos minutos de auténtico infarto.

