MESES DE TERROR EN EL HOSPITAL INSULAR: Un paciente que llevaba desde noviembre amenazando e intimidando a médicos, enfermeras y hasta a un compañero con movilidad reducida es detenido al recibir el alta
Meses de amenazas. Meses de insultos. Meses de episodios que obligaron una y otra vez a intervenir al personal de seguridad privada para evitar males mayores. Y una advertencia policial que el detenido decidió ignorar por completo. El Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria vivió durante casi medio año una pesadilla protagonizada por un solo paciente, que finalmente ha sido detenido por la Policía Nacional al recibir el alta médica.
El hombre llevaba ingresado desde el mes de noviembre. Y desde entonces, según las denuncias presentadas por los propios sanitarios de la planta, convirtió el centro hospitalario en su particular campo de batalla. Amenazas, insultos e intimidaciones continuadas al personal médico y de enfermería. Problemas de convivencia reiterados. Tensión constante con otros pacientes. Y en más de una ocasión, la necesidad de que la seguridad privada del hospital acudiera físicamente a contener la situación.
Uno de los episodios más graves apuntado en las denuncias resulta especialmente revelador de hasta dónde llegaba su comportamiento: el detenido increpó gravemente tanto a profesionales sanitarios como a otro paciente que compartía habitación con él y que tenía movilidad reducida. Sin distinción. Sin límites.
Tras las primeras denuncias, agentes de la Policía Nacional se desplazaron al Hospital Insular, se entrevistaron con el paciente, lo identificaron y le advirtieron con toda claridad: que cesara en su actitud o habría consecuencias. El hombre escuchó la advertencia. Y la ignoró.
Así que en cuanto los médicos le dieron el alta y abandonó el centro hospitalario, la Policía estaba esperándole. Detenido como presunto autor de un delito de atentado contra funcionario público.
La Policía Nacional subraya la coordinación ejemplar entre sanitarios, seguridad privada del Insular y los agentes de la Comisaría de Distrito Sur, y lanza un aviso que conviene recordar: amenazar, intimidar o agredir a personal sanitario es un delito, tiene consecuencias penales, y será perseguido.
SEIS MESES AMENAZANDO A MÉDICOS Y ENFERMERAS. UNA ADVERTENCIA POLICIAL IGNORADA. Y UNA DETENCIÓN QUE NO PUDO ESPERAR MÁS.
