🔴Terror en Arrecife: dos presas canarios matan a un perro y atacan a su dueña mientras la responsable huye, limpia pruebas y esconde a los animales durante dos meses

 


🔴 TERROR EN ARRECIFE: DOS PRESAS CANARIOS MATAN A UN PERRO Y ATACAN A SU DUEÑA MIENTRAS LA RESPONSABLE HUYE, LIMPIA PRUEBAS Y ESCONDE A LOS ANIMALES DURANTE DOS MESES

La Guardia Civil descubre a los perros ocultos en una ruina sin techo rodeada de escombros tras una fuga protagonizada por su dueña

Lanzarote, 13 de marzo de 2026

Una vecina del barrio de Argana Alta, en Arrecife, ha sido investigada penalmente por el Seprona de la Guardia Civil de Lanzarote tras un brutal ataque de sus dos perros de raza Presa Canario —sin bozal, sin correa y sin supervisión— que dejó un perro muerto, su dueña herida y un rastro de obstaculización de la justicia que duró más de dos meses.

Los hechos ocurrieron a mediados de diciembre de 2025. Una mujer paseaba a su perro de raza pequeña cuando los dos canes, un macho y una hembra, se abalanzaron súbitamente sobre ella y su mascota. El pequeño animal murió en el acto. La dueña, al intentar protegerlo, fue derribada al suelo y sufrió múltiples mordeduras en manos y piernas, requiriendo atención médica.

La huida y el encubrimiento

Lo que convierte este caso en especialmente grave es lo que ocurrió después. La propietaria de los perros llegó al lugar del ataque, recogió a los animales y huyó antes de que llegara la Policía Local. Posteriormente limpió a fondo la azotea de su vivienda para eliminar rastros biológicos de los canes y, al ser interrogada, negó rotundamente ser su dueña.

Tras más de dos meses de investigación, los agentes del Seprona localizaron en febrero a los animales escondidos clandestinamente en una finca de familiares, también en Arrecife: dentro de una edificación en ruinas, sin techo, rodeada de escombros y en condiciones de extrema insalubridad. Los perros carecían además del microchip obligatorio.

Las consecuencias legales

Las diligencias, remitidas al Juzgado de Instrucción de Guardia de Arrecife, incluyen cargos por delito de lesiones por imprudencia grave y maltrato animal. La Guardia Civil respalda su atestado en jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo, que establece que no llevar correa ni bozal en perros de estas características constituye imprudencia grave. Paralelamente, se ha instado al Ayuntamiento de Arrecife a proceder a la incautación urgente de los animales por el riesgo evidente que suponen para la seguridad ciudadana.