Pillado "in fraganti": un vecino de Agüimes robó imágenes íntimas de su ex y podría haber otras víctimas


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Pillado "in fraganti": un vecino de Agüimes robó imágenes íntimas de su ex y podría haber otras víctimas

La Guardia Civil frustra la posible difusión masiva del material al actuar con rapidez tras descubrirse las imágenes de forma accidental en el móvil del investigado

Redacción · Agüimes, Gran Canaria · 18 de marzo de 2026


Un vecino del municipio de Agüimes ha sido investigado por la Guardia Civil tras descubrirse que habría accedido de forma ilícita al teléfono móvil de una mujer para robarle imágenes y vídeos de contenido íntimo. Lo más inquietante del caso: en su galería fotográfica no solo aparecía material de la denunciante y su pareja actual, sino también indicios de archivos similares pertenecientes a otras mujeres, lo que apunta a que podría no ser la única víctima.

El descubrimiento fue fortuito y escalofriante. Un allegado de la afectada encontró por casualidad las imágenes en el teléfono del investigado. Lo que vio le heló la sangre: una colección de archivos íntimos que el presunto autor nunca debió tener.

Saltó la contraseña como si no existiera

Los hechos se remontan a una vivienda de la localidad de Ingenio, donde la víctima solía dejar su dispositivo personal. El investigado, que mantenía una relación previa con ella, aprovechó esa confianza para acceder al terminal. Pero no se conformó con eso: los archivos estaban protegidos bajo una clave de seguridad en una carpeta privada, y aun así logró saltarse esa barrera para transferir el material a su propio móvil.

Un acceso premeditado, calculado y ejecutado a sangre fría.

La víctima temía lo peor

Desde el primer momento, la denunciante alertó a los investigadores de algo que la aterraba: conocía el perfil del investigado. Sabía que era manipulador. Sabía que tenía el hábito de compartir este tipo de contenidos con terceros. El reloj corría en su contra.

La Guardia Civil lo sabía y actuó en consecuencia. Los agentes del puesto de Agüimes, especializados en delitos tecnológicos y contra la intimidad, pusieron en marcha un protocolo de actuación inmediata. El objetivo era doble: identificar al autor y, sobre todo, asegurar el material antes de que desapareciera o, peor aún, se viralizara en redes sociales y aplicaciones de mensajería.

Lo lograron. El material probatorio quedó asegurado a tiempo.

"Una violación traumática de la intimidad"

La propia Guardia Civil ha calificado este tipo de delitos con dureza: el acceso no consentido al ámbito más privado de una persona genera, según el cuerpo, secuelas psicológicas profundas como ansiedad, desamparo y un sentimiento permanente de vulnerabilidad. En la era de las redes sociales, una imagen íntima puede destruir una vida en cuestión de segundos.

El investigado ha sido puesto a disposición del Juzgado de Guardia de Telde, que continuará ahora el proceso judicial por un presunto delito de descubrimiento y revelación de secretos.

El caso sigue abierto. Y la pregunta que sobrevuela la investigación es incómoda: ¿hay más víctimas?