"Tensión política en Santa Lucía, por órdenes externas" Salvador Hernández

 


Tensión política en Santa Lucía, por órdenes externas

El pleno municipal de Santa Lucía de Tirajana volvió a vivir este jueves una jornada marcada por la tensión y las sospechas de injerencias externas, un clima que se arrastra desde la crisis política del último mes y que sigue dejando huella en el salón de plenos. La retirada inesperada de una moción sobre transfuguismo, presentada por AV–Partido Popular, reabrió un debate que parecía cerrado, pero que continúa generando fricciones internas y desconfianza entre los grupos.

La moción solicitaba la adhesión del Ayuntamiento al Acuerdo sobre un código de conducta política en relación con el transfuguismo en las instituciones democráticas. Sin embargo, cuando llegó el momento de su defensa, el portavoz de AV–PP, Juan José Ramos, anunció que la retiraban. Explicó que la intención es volver a presentarla más adelante, pero esta vez buscando un consenso previo con el resto de formaciones.

La retirada sorprendió a varios concejales, especialmente porque el debate sobre el transfuguismo fue el detonante de la crisis del pleno anterior, que terminó con la destitución de tres ediles del grupo de gobierno: Yaiza Pérez, Ofelia Alvarado y Leví Ramos. En esta sesión, precisamente, se aprobaron los cambios necesarios para sustituirlos en los órganos colegiados donde ejercían representación.

El discurso de las “órdenes externas” toma protagonismo

La retirada de la moción no solo reabrió heridas recientes, sino que alimentó un discurso que lleva semanas creciendo: la sospecha de que algunas decisiones no se toman en Santa Lucía, sino fuera del municipio.

Ese fue el eje central de la intervención de Somos Santa Lucía, que tras el pleno difundió un mensaje especialmente crítico con lo ocurrido. Su presidente, Salvador Hernández, aseguró que la política municipal está siendo condicionada por “directrices externas” que llegan en el último momento y que, según afirma, no responden a los intereses reales de los vecinos.

La formación municipalista considera que este tipo de maniobras “desvirtúa el sentido mismo de la representación local”. En su posicionamiento, defendieron que la política municipal debe construirse desde el conocimiento del territorio, desde la cercanía con los problemas cotidianos y desde la responsabilidad con la ciudadanía, no desde “despachos ajenos” ni desde estructuras superiores que —según denuncian— desconocen la realidad diaria del municipio.

Hernández insistió en que Santa Lucía necesita “independencia política” para gestionar su presente y su futuro, y que los representantes deben responder únicamente ante su pueblo. Recordó que Somos Santa Lucía nació como un proyecto estrictamente municipalista, sin ataduras externas, y que por ello —afirma— no están condicionados por llamadas de última hora ni por estrategias diseñadas fuera del municipio.

El contraste entre la gestión local y la búsqueda de oportunidades

En su comunicado, Somos Santa Lucía también quiso subrayar un contraste que consideran significativo: mientras en el pleno se debatían mociones que entran y salen de la agenda según “instrucciones externas”, su presidente había asistido el día anterior a la feria SICUR, un encuentro nacional sobre seguridad, innovación y gestión pública.


Según Hernández, este tipo de espacios son esenciales para generar oportunidades, establecer contactos y explorar iniciativas que puedan beneficiar directamente a Santa Lucía. La formación lamentó que “no siempre esté presente la representación política que debería estar defendiendo y buscando oportunidades para el municipio”.

El mensaje buscó reforzar la idea de que la política municipal debe centrarse en la gestión, en la búsqueda activa de soluciones y en la defensa del territorio, no en conflictos internos ni en debates que —según su visión— se alimentan desde fuera.

Un debate que seguirá marcando la agenda local

La sesión concluyó sin nuevos sobresaltos, pero con la sensación de que el debate sobre el transfuguismo, las lealtades políticas y la autonomía municipal seguirá ocupando un lugar central en la vida política de Santa Lucía. La moción retirada volverá a pleno, según anunció AV–PP, y lo hará previsiblemente en un clima donde cada gesto será interpretado en clave de influencia, estrategia y control político.