Detenida una mujer en Vecindario por acoso, amenazas y daños continuados a una vecina
03 de febrero de 2026. Vecindario. La Guardia Civil ha detenido a una mujer como presunta autora de los delitos de acoso, amenazas y daños contra una vecina del municipio. La intervención se produjo el pasado 21 de enero y culmina una investigación que permitió esclarecer meses de hostigamiento creciente hacia la víctima.
Las actuaciones comenzaron en noviembre de 2025, cuando la ahora detenida inició una conducta de acoso tras romperse la relación de amistad que mantenía con la afectada. Lo que empezó como un mensaje amenazante a través de una aplicación de mensajería derivó rápidamente en una situación de presión constante: decenas de llamadas a horas intempestivas, apariciones inesperadas en lugares frecuentados por la víctima y amenazas de agresión física que alteraron por completo su vida diaria.
La escalada de violencia alcanzó su punto más grave cuando la agresora intentó atacar físicamente a la víctima en las inmediaciones de un centro educativo, en presencia de sus hijas menores. La intervención de un familiar evitó que el ataque se consumara. El temor generado obligó a la víctima a modificar sus rutinas e incluso a abandonar temporalmente su domicilio.
A estos episodios se sumaron daños materiales reiterados. En varias ocasiones, la afectada encontró las ruedas de su vehículo pinchadas en distintos puntos del municipio. Además, la investigada accedió sin autorización a la zona privada de un edificio residencial, donde realizó pintadas injuriosas en la fachada y en la puerta de la vivienda de la víctima.
El Área de Investigación del Puesto Principal de Vecindario asumió el caso ante la gravedad de los hechos. El análisis de las cámaras de seguridad del inmueble resultó clave: pese a los intentos de la autora por ocultarse, las grabaciones permitieron identificarla mientras merodeaba por el garaje junto a otra persona, utilizando las linternas de sus teléfonos móviles para localizar el vehículo de la víctima.
El estudio de los registros telefónicos y de los audios aportados por la afectada reforzó las pruebas del acoso continuado. Los agentes también unificaron varias denuncias previas, demostrando un patrón de conducta persistente y evitando que los hechos se trataran como incidentes aislados.
Durante la detención, la mujer mantuvo una actitud hostil y llegó a proferir expresiones ofensivas contra los agentes. Las diligencias fueron remitidas a los Juzgados de San Bartolomé de Tirajana, donde la detenida quedó a disposición judicial.
