Éxito recuperando las Dunas de Maspalomas.

La naturaleza se ha sumado al trabajo iniciado por el Cabildo de Gran Canaria para recuperar las Dunas de Maspalomas, ya que la Institución ha extraído 5.400 metros cúbicos de arena cerca de la orilla para ponerla en el punto de inicio del circuito dunar y las mareas altas han respondido depositando en su lugar arena del fondo del mar antes de que se perdiera en el acantilado submarino de la punta de la Bajeta.


Se trata de los primeros resultados del proyecto Masdunas, pionero en el mundo y diseñado por el Cabildo de Gran Canaria para frenar el deterioro de esta importante reserva natural que además servirá de referencia para otros parques de dunas del mundo, explicó el presidente insular, Antonio Morales, en su recorrido por los trabajos junto al consejero de Medio Ambiente, Miguel Ángel Rodríguez.

El sistema dunar consiste en un circuito de arena transportada por el viento que se inicia en Playa en Inglés, atraviesa las Dunas y llega a Maspalomas, excepto con las tormentas del sur, que barren la playa de Maspalomas, la dejan llena de piedras y hacen que 40.000 metros cúbicos al año se pierdan por la punta de la Bajeta, donde la sobrante entra en el mar hasta caer en el veril, es decir,  un acantilado submarino en el que se pierde definitivamente, por eso el proyecto del Cabildo consiste en rescatarla antes de que se la trague el agua.

La gran sorpresa del arranque del proyecto ha sido que los hoyos dejados por la extracción de arena y callaos han actuado como trampas, la previsión era que se llenaran de arena con las tormentas del sur, pero finalmente han sido las mareas altas las que han llevado la arena que aún no había caído en el veril y una vez en la trampa, se decantó y quedó depositada cuando el agua se retiró.

Cada noche se emprende este trabajo de extracción, filtrado para dejar las piedras en el mismo lugar, y traslado de la arena al punto de partida del circuito, una labor que cuenta con más de un millón de euros financiados íntegramente por el Cabildo y que adquiere especial espectacularidad las noches de luna llena, aseguraron sus responsables técnicos tras explicar la dimensión que han alcanzado los trabajos en apenas dos semanas y que se pueden seguir en www.masdunas.es.


Plantación de nuevas dunas

Otra parte del proyecto se desarrolla en la zona en la que el Cabildo deposita la arena extraída y radica en plantar balancones e instalar captadores de arena consistentes en rejillas de madera que en pocos días van formando una pequeña montaña que no es más que el germen de una nueva duna.

El objetivo es volver a acercar el perfil del campo de dunas a la orilla, ya que hace décadas estaba a setenta metros y ahora está a más de doscientos. En cualquier caso, todos los movimientos están constantemente monotorizados por tres equipos científicos, uno marino y dos terrestres, para ir reajustando y potenciando las actuaciones con la información que ofrece la naturaleza, que es la que marca el camino a seguir.

“Hace cuarenta años que las Dunas están perdiendo arena y el Cabildo intenta remediarlo cogiendo arena donde se pierde y poniéndola en el punto de entrada”, sintetizó el coordinador de los trabajos, Miguel Ángel Peña, quien apuntó que los movimientos naturales han sido estudiados durante los últimos veinte y el resultado se ha usado para alumbrar este proyecto que dará lugar a un protocolo de actuación.

“No solo hemos evitado perder 5.400 metros cúbicos, sino que además hemos conseguido rellenar el hoyo que se generó con 7.000 metros cúbicos de arena recuperada. En total tenemos del orden de 13.000 metros cúbicos a nuestro favor, en nuestro haber”, celebró este técnico insular.

El proyecto quedó avalado en unas jornadas del Cabildo por los expertos de México, Reino Unido y Australia interesados en sus resultados por afecciones similares otros lugares del planeta.

Gran Canaria será un referente porque sus dunas son costeras, áridas y situadas en una playa abierta al público todo el año, sin temporada baja en la que realizar los trabajos, y aun así el proyecto se acomete sin interferir en su uso con el objetivo de desplazar antes de diciembre de 2019 en torno a 60.000 metros cúbicos de arena, aunque el resultado final está por ver dado el empuje de la naturaleza.
Vídeos destacados: