En su conferencia inaugural del IV Encuentro de Bailes
de Taifas organizado por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, Víctor
Batista también advirtió sobre la permeabilidad
del folclore canario.
Víctor Batista alabó la inquietud de revivir el gusto por las
tradiciones que muestran algunas agrupaciones folclóricas y escuelas
municipales de música, pero también denostó la falta de rigurosidad y de una
labor seria de investigación y rescate por parte de muchos grupos que asisten a
las romerías vestidos de típicos interpretando música ajena a la tradición.
“Para interpretar pachanga o música cubana no necesitamos
vestirnos de canarios, ni tampoco ir a una romería donde se supone que lo que
tiene que haber son tradiciones canarias”, dijo de un fenómeno que se está
imponiendo debido a “la influencia que está ejerciendo lo nuevo, que modifica
mucho nuestras conductas y con el que habría que tener un poquito de cuidado”.
“Hoy en día la influencia nos llega de cualquier lado y eso
nos permite dar una mayor visibilidad a nuestra música, pero también nos vuelve
más permeables a la influencia”, advirtió.
El director de Los Gofiones alertó del uso desmesurado que
se hace de las isas, folías y malagueñas en las actuaciones de los grupos
folclóricos, pero también en los programas televisivos dedicados al folclore
como Tenderete, la Bodega de Julián, Parrandeando o Noches de Taifas, comentó.
“El folclore catalán es algo más que la sardana; en el
andaluz hay algo más que sevillanas y en el gallego algo más que muñeiras. En
Canarias también hay algo más que isas, folías y malagueñas”, insistió poniendo
como ejemplos la variable isa-jotilla que tiene su ascendencia en la jota
aragonesa, o las polkas, berlinas, siotes y mazurcas que llegaron de
Centroeuropa en el siglo XIX.
Víctor Batista insistió en la importancia de esa premisa
para las agrupaciones folclóricas con retos de futuro. “Grupos y Agrupaciones
hay muchas, pero no todas son igual de serias ni todas van a pasar a la
posteridad porque no todas realizan una labor de investigación y rescate; porque
no todas tratan de la misma manera cómo debieran hacer su difusión; porque copian
el repertorio la mayor parte de las veces; porque no hay consenso entre las
distintas agrupaciones y no le prestan la importancia debida a la figura del
formador o monitor de folclore, una tarea que por otro lado no puede estudiarse
porque carece de sitio e incluso de método”, afirmó.
Los romances
En esta conferencia sobre el cuidado del folclore, donde
habló sobre la riqueza y el mestizaje cultural que imperan en el código
genético de Canarias como cruce de caminos a lo largo de la historia, el
director de Los Gofiones destacó que, pese a la conectividad que nos permiten
actualmente las redes sociales, también tenemos la querencia de sentirnos
diferentes.
Aludió a las endechas recogidas por Torriani en el siglo
XVII y a los posteriores romances, quizá el mayor ejemplo de tradición oral que
los abuelos transmitieron sobre historias de la propia familia o del propio
pueblo, luego deformadas, cambiadas y adaptadas al territorio, y que se
sirvieron de la música para facilitar su memorización.
“Yo le pediría a las agrupaciones folclóricas que sigan
trabajando con este tipo de material y no abandonen el romance, porque es la
manera más bonita de comunicarse con el pasado y de hacer partícipes a la gente
para que ese mensaje le siga llegando a las generaciones venideras”, insistió
Batista.
Batista también aludió al folclore de ida y vuelta, como los
puntos cubanos, la caringa y otros temas vinculados a la migración que se
desarrolló durante el siglo pasado a muchos países de Sudamérica. “La música
cambia y se adapta a la tierra que la acoge, y la agrupaciones folclóricas y
grupos de música popular debiéramos ser testigos. El futuro no es un regalo, debiera
ser una conquista”, señaló.
Labrante y
Arinegua
Organizado por el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana
a través de su Escuela Municipal de Música, el IV Encuentro de Bailes de Taifas
se celebró en el Centro Cultural Maspalomas, con la participación de las
agrupaciones folklóricas Labrante,
originaria de Arucas; Arinegua,
procedente de Santa Lucía, y una amplia representación del alumnado del Aula Municipal
de Folklore que imparte sus clases semanalmente en los barrios del municipio.
Los alumnos del Aula de Folklore actuaron acompañados por el
cuerpo de baile de la Escuela. En su repertorio destacaron Mazurca de El
Hierro, Aires de Lima de Tirajana, Pasacatre de Tenerife, Polca de Gran Canaria
y Saltonas de Gran Canaria.