Un señor, en estado perturbado, se arrodilló en medio de la carretera, delante del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, calle León y Castillo.
Usando un altavoz se dedicó a gritar, pidiendo ayuda al alcalde, por temas de trabajo.
La Policía local intentó disuadirlo y finalmente, llamaron a una ambulancia que sí consiguió llevárselo, ya que se encontraba en un estado muy alterado.
