Los vecinos recuperan la responsabilidad
de organizar toda
la celebración con apoyo logístico del
Ayuntamiento.
Los vecinos del barrio marinero
de El Pajar de Santa Águeda vivieron este domingo la conmemoración del día
grande de su patrona, con la celebración de una misa procesión y un emotivo y
cálido encuentro festivo y parrandero en la plaza, en los que participaron el
alcalde Marco Aurelio Pérez y gran parte de los concejales del grupo de
gobierno.
La organización de los actos
protocolarios y populares de esta festividad de Santa Águeda corrió a cargo principalmente
de los propios vecinos del pueblo, cuyas mujeres y hombres se preocuparon de
enramar los tronos, decorar la iglesia, preparar la plaza para el baile y, con
sus propias manos y sus calderos, hacer en las cocinas de sus casas la numerosa
comida con la que brindaron en honor de la santa.
El concejal del pueblo y
responsable del área de Festejos, José Carlos Álamo Ojeda, destaca que en esta
ocasión, con la celebración de Santa Águeda, la población de El Pajar “ha
vuelto a recuperar el enorme espíritu de colaboración e implicación colectiva
que antaño tenían todos los vecinos” en los actos sociales que se organizaban
en el pueblo y que por un motivo u otro se fue perdiendo.
“La enorme participación vecinal
y su total y desinteresada implicación en organizar esta fiesta de la patrona
del pueblo es la mejor imagen de unidad y de sentimiento de colaboración que
han dado y pueden dar los vecinos”, afirma el alcalde Marco Aurelio Pérez. “Ese
es el objetivo que tenemos marcado en la Concejalía de Festejos: que sean los
propios vecinos en colaboración con el Ayuntamiento los artífices y principales
protagonistas de todos los actos y fiestas que se organicen en los barrios
pequeños como éste”.
Baile y banquete
La jornada festiva se inició en
la ermita de la ladera con una misa amenizada por la coral del municipio. Su celebración
finalizó con los característicos hurras y vítores solicitados por el párroco
para las patronas Santa Águeda y la Virgen del Carmen, cuyos tronos salieron
después en procesión por las calles del pequeño pueblo acompañados por la banda
de música Pequeña Estefanía.
La celebración, que se prolongó
hasta bien entrada la noche, finalizó con una pequeña verbena en la plaza del
pueblo, donde los vecinos se echaron unos bailes con los ritmos de la Tropicana
Band, y degustaron de un copioso y sabroso banquete preparado y aportado a la
fiesta por ellos mismos.
El presidente de la comisión de
fiestas y vecinal, Mariano Trujillo glosó la figura histórica y señera de la
vecina Gregoria Negrín Ruano, fallecida recientemente. Conocida popularmente
como Gorita, fue una mujer muy apreciada en el barrio por su condición de madre
entregada, y por su continua colaboración en todas actividades del pueblo,
sobre todo en las degustaciones de platos típicos. Los vecinos estudian con su
familia la posibilidad de instaurar en el marco de las fiestas del barrio, que
tendrán lugar del 13 al 22 de abril, el ‘Premio Gorita al mejor plato’ para
premiar el ya tradicional concurso de cocina y repostería, que este año tendrá
lugar el miércoles 18 de abril.