Desviaron sus dos multas de tráfico a la cuenta de otra persona.

La Guardia Civil investiga a dos personas por falsedad documental

* Los investigados, trabajadores de una empresa para recurrir multas de tráfico, supuestamente se apropiaron de los datos de un cliente sin su conocimiento

* Dichos datos fueron utilizados por aquellos para evitar el pago de una multa de tráfico, siendo embargada la cuenta del cliente

30 de diciembre de 2016.- El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) de la Comandancia de las Palmas ha investigado, el pasado día 13 de diciembre, a dos personas de nacionalidad española y trabajadores de una empresa dedicada a recurrir multas de tráfico entre otras actividades, como supuestos autores de un delito de falsedad documental, al emitir un documento dirigido a la Jefatura de Tráfico donde notificaban la identificación de un conductor que había cometido una infracción con los datos de un cliente que había requerido previamente los servicios de su empresa.


Inicio de la investigación
La citada comienza el pasado 28 de noviembre, cuando la persona perjudicada denunció ante el Subsector de la Guardia Civil la utilización de sus datos en dos ocasiones, sin su consentimiento, para notificar a Tráfico la identificación de un conductor al que se le habían abierto sendos expedientes sancionadores.

Dichas multas estaban motivadas por exceso de velocidad y estacionar en lugar prohibido, cometidas la primera en Fuerteventura y la segunda en Gran Canaria; el perjudicado aportó además una serie de documentos donde demostraba que durante las fechas de las multas se encontraba en un país extranjero, de donde es natural.

Pesquisas e identificación
Los agentes del GIAT, en base a la documentación aportada por el denunciante, se entrevistaron con éste para ampliar más datos, comprobando como el mismo había contratado en el año 2006 los servicios de la mencionada empresa para resolver trámites administrativos relacionados con un accidente de circulación que había sufrido.

En el año 2011 el denunciante viajó a su país de origen, permaneciendo allí hasta el pasado mes de abril; pero al regresar constató que una cuenta de banco suya había sido embargada por orden de Tráfico, motivada por dos sanciones administrativas – con otros tantos vehículos- cometidas en los años 2014 y 2015.

Los agentes contrastaron la titularidad de los dos vehículos sancionados, observando como pertenecían a dos empleados de la citada empresa, comprobando otro detalle importante, y es que el documento de notificación para responder a Tráfico –identificando al conductor infractor- se había remitido vía fax desde el número de teléfono de la mencionadas empresa, y siempre sin conocimiento del perjudicado, el cual se encontraba en otro país.

Por todo ello los agentes del GIAT localizaron a los empleados citados, siendo investigados por un delito de falsificación documental, en base al artículo 390.3, que refiere que es culpable del mismo, entre otros aspectos, o atribuyendo a las que han intervenido en él declaraciones o manifestaciones diferentes de las que hubieran hecho.

Los investigados han quedado a disposición del correspondiente Juzgado en funciones de guardia de Las Palmas de Gran Canaria.